Nuestro estado de ánimo es muy influyente a la hora de hacer la cesta de la
compra

Un mal día, encontrarse alterado o sufrir un proceso psicológico puede
ser muy perjudicial para nuestro bolsillo, ya que, podemos acabar
comprando productos que no teníamos previsto adquirir.

¿Qué hay que hacer para evitarlo?

  • Acudir con lista de la compra:

Antes de ir al supermercado, es recomendable tener preparada la lista de la
compra.

Un control de los productos que necesitamos, nos ayudará a adquirir lo
necesario y no caer en la tentación, de llenar el carro con productos que no necesitamos.

  • No comprar hambrientos y deshidratados

Acudir con apetito o con sed, nos afecta en la compra, ya que, compraremos
productos para remediar esa situación temporal y el coste será
superior.

La mejor opción es hidratarse antes de entrar en el supermercado para
evitar “llenar el apetito”.

  • Comprar en calma

Hacer la compra con nervios o con prisas, provoca que estemos alterados y
es peligroso, porque rompe el equilibrio que se necesita para no acabar comprando por comprar, o coger productos con colores suaves que nos atraigan visualmente por sus tonos medios.

  • Disponer de tiempo para comprar

No podemos ir al supermercado con prisas, ya que acudir sin tiempo suficiente, nos obliga a hacer compras apresuradas y sin control, y nuestro carro se llenará de productos que no necesitemos, e incluso, no comprar los productos que necesitemos.